domingo, 30 de mayo de 2010

MUJERES DE LA CIENCIA QUE HICIERON GRANDE NUESTRA HISTORIA CAP.2


En la Edad Media se ve un período de decadencia general por todo Occidente. El clima imperante es de oscurantismo y superstición generalizados, que afecta no sólo a los hombres, sino también a las mujeres. Pero el caso de estas últimas es más grave.

Algunos hombres les está permitida la educación, incluso superior, y en el caso de las mujeres, pues les está vedada incluso la lectura y la escritura, por considerarse fuente de pecado y tentaciones.
En esta situación, la única salida en muchos casos es la vida monástica y conventual, donde la humanidad preserva su patrimonio cultural contra viento y marea.

Ahí, hombres y mujeres pueden estudiar, aprender, e incluso llegar a ser auténticas eruditas.

EJEMPLO DE ELLAS

Hroswitha, o Roswita,
Hrotsvita, Hrosvit, Hrotsvit, Roswitha y Hrowitha de Gandersheim
(ca. 935 - ca. 1002)

Sus fechas ciertas de nacimiento y la muerte son desconocidas, pero se cree que nació entre 930 y 935 y todavía vivía en el año 973.1 y que procedía de Turingia. Fue una canonesa (a diferencia de las monjas, las canonesas sólo hacían dos votos de los tres monásticos: castidad y obediencia, pero no el de pobreza) y escritora que vivió y trabajó en la abadía benedictina de Gandersheim, localizada en la actualidad en la Baja Sajonia. Escribió en latín y se la considera la primera persona desde la Antigüedad en componer obras de teatro en esa lengua y que nos dejó constancia de los conocimientos matemáticos de la época.


Hildegarda de Bingen
(1098- 1179 u 80)
autora de varias obras, en las que se ocupó fundamentalmente de aspectos teóricos y prácticos de la ciencia, en especial de la cosmología, así como de los animales, plantas y minerales y su relación con el bienestar de la humanidad.
Pero en este período destacan, sobre todo, las mujeres salernitanae, famosas tanto en los círculos científicos y médicos como en los populares. La Escuela Médica de Salerno ya era famosa en el siglo XI, tanto por su práctica como por su investigación y las enseñanzas que en ella se impartían, y tuvo gran impacto en el desarrollo de las facultades de medicina del occidente cristiano.
Aunque sin duda alguna, una de las mujeres más famosas de esta escuela salernitana

Trótula
(Muerta hacia el año 1097)

Y de la que nos han llegado dos obras, Passionibus mulierum curandorum y Ornatum mulierum, la primera sobre ginecología y esta última sobre cosmética y enfermedades de la piel,
En la Escuela Médica de Salerno no son mujeres aisladas, sino muchas, las que pudieron estudiar, ejercer la medicina y enseñarla en un lugar en el que fueron apreciadas y en el que, tal vez, no tuvieron que esforzarse el doble para que se les reconociera la mitad.

Cabe citar también a Herrada de Landsberg (c. 1130-1195), autora de la enciclopedia Hortus deliciarum (El jardín de las delicias).